Ingredientes

Albaricoque

apricot

El albaricoque es el fruto comestible del árbol llamado albaricoquero. Es originario de Asia y fueron los romanos quienes lo introdujeron en Europa, a través de Armenia, de aquí viene su nombre técnico en latín, Prunus Armeniaca.

En España se cultiva principalmente en las zonas mediterráneas, pues se trata de un árbol que prefiere los climas templados.

Características

El albaricoque es un fruto de sabor muy agradable y dulce, algo parecido en su forma al melocotón, la piel es amarillenta tirando a naranja y a veces con tiras de color rojo.

Existen muchas variedades de albaricoques, unas 2000 especies, algunos de los nombres de las más populares son: Canino, Ginesta, Bulida, Nancy, Galta Roja, Mitger y Paviot.

Lo importante a la hora de adquirirlos es que estén maduros, verdes no tienen sabor alguno. Aunque tampoco que estén excesivamente maduros puesto que se arrugan enseguida. Es mejor conservarlos en la nevera, pero no más de cuatro días. Cuanto más rosados, más dulces.

La temporada del albaricoque abarca desde finales de la primavera hasta el final del verano.

Usos del albaricoque

Su uso en la cocina es muy extenso, se utiliza mucho para elaborar mermeladas, batidos y tartas. Además es una fruta, que por su delicado y dulce sabor combina muy bien con otras frutas (por ejemplo, melocotones, dátiles, ciruelas, etc.). De hecho, gran parte de las cosechas de albaricoque se destinan a la industria para hacer yogures y zumos.

Beneficios del albaricoque

Los albaricoques son ricos en fibra, vitaminas (sobre todo A y C), beta caroteno y minerales tales como potasio, magnesio y calcio. Son, como la mayoría de las frutas, muy recomendables y muy saludables, para mejorar el tránsito intestinal, aliviar el estrés, aumentar las defensas, reforzar el sistema nervioso y como depurador y desintoxicante.