Ingredientes

Beicon o Panceta

bacon

El beicon (también llamado bacón) o panceta es lo mismo. Beicon es su nombre inglés, pero es muy usual entre nosotros denominarlo así.

Propiedades de la panceta

Es un producto cárnico procedente del cerdo. Compuesto principalmente de tocino (grasa) y betas de carne. Me atrevo a decir, que nutricionalmente es una bomba para nuestro organismo, debido a su elevado contenido en grasas saturadas y calorías. Por supuesto, también  contiene una buena dosis de proteínas como cualquier producto cárnico y es rico en calcio, hierro, sodio y potasio.

No es por lo tanto un alimento que debamos incluir habitualmente en nuestra dieta. Podemos utilizarlo esporádicamente, en pequeñas cantidades como si fuera una “especie”, es decir, para darle un toque especial de sabor a algún plato mucho más bajo en grasas.

Queda prohibido para personas con obesidad o que deban llevar una dieta equilibrada y también para personas con hipertensión, pues su contenido en sodio es también muy elevado.

¿Cuántos tipos de beicon existen?

La  diferencia entre un beicon y otro, es básicamente su proceso de conservación. Debido a esto, podemos encontrarlo de diferentes maneras en el mercado:

_ Fresco – tal cual se consigue del animal, sin ningún proceso añadido. Sería igual que si compráramos un bistec pero “extra de grasa”.

­­_ Salado – La salazón es un proceso de conservación que se le aplica a la carne después de la matanza. Se hace inmediatamente y normalmente a la vez que se salan los jamones. Este proceso permite una conservación más larga del producto, y por supuesto un sabor diferente, más seco y salado.

Como ya sabemos, existen diferentes tipos de cerdos dependiendo de su alimentación. Por lo tanto, todo el despiece del animal es igual, pero no sería la misma calidad una panceta de cerdo ibérico, que una de cerdo común. Digo esto, porque en la panceta salada la diferencia entre un cerdo y otro es muy considerable. La panceta salada de cerdo ibérico, dará a nuestros caldos un toque diferente.

_ Ahumado – Al igual que el salado, el ahumado es otro proceso de conservación, este consiste en un secado mediante humo. También se hace directamente después de la matanza del cerdo.

_ Adobado – Adobar, consiste en sumergir la pieza de carne en el adobo, que es una mezcla de especias según el gusto, pero donde nunca faltan el pimentón, el orégano y la sal. Estas especies, junto con otras más dependiendo del gusto, se mezclan y se consigue el producto (adobo). En él se sumergirá la pieza de carne, y posteriormente se dejará secar. Con este proceso se consigue un sabor muy diferente a los anteriores.

Consejos

Bien es sabido que todo lo que nos gusta engorda, es así. Si no tenemos ningún problema de salud, podemos y debemos disfrutar de este prohibitivo manjar, pero no debemos abusar de él.  Comamos equilibradamente para poder darnos algún capricho como este, de vez en cuando.