Postres y Dulces

Brownie

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El brownie proviene de un accidente en el que al cocinero se le olvidó ponerle levadura a un bizcocho de chocolate que finalmente comprobó que estaba exquisito. Es el típico bizcocho plano de chocolate negro con nueces, algunos decoran con helado de vainilla normalmente, aunque pienso que prefiero degustarlo en solitario para así apreciar las texturas de este manjar de fácil elaboración.

Ingredientes:

Nueces (al gusto)

4 huevos

200 gr. de chocolate negro

150 gr. de mantequilla

150 gr. de harina de repostería

50 gr. de azúcar

Ponemos a fundir el chocolate y la mantequilla por separado. Una vez que la mantequilla está líquida dejamos enfriar unos minutos antes de añadirla a la mezcla anterior. Cuando el chocolate esté brillante añadimos la harina pasada por un colador. Echaremos también el azúcar. En distintas recetas podéis encontrar que la cantidad de azúcar es el doble, prefiero echarle menos porque sólo así podemos apreciar el contraste del chocolate negro con el de las nueces. El exceso de azúcar mataría el sabor clásico del brownie.

Una vez hecha esta operación añadiremos los huevos y no pararemos de batir a mano hasta que todo esté bien ligado. Mientras tanto otra persona puede ir pelando las nueces al gusto, a más nueces mejor sabor. Es el momento de añadirlas a la mezcla anterior  y seguir mezclando.

En un molde engrasado con mantequilla y harina echaremos esta mezcla. El molde debe ser plano, una bandeja de cristal para lasañas puede servir perfectamente. Recordad que el bizcocho es plano y no va a subir pero que debe tener unos dos dedos de ancho como mínimo.

El horno a 180º es más que suficiente, de otra manera se quemaría por fuera y por dentro quedaría crudo. A los 10 minutos se va pinchando con un cuchillo y estará listo cuando éste salga limpio.

Se puede acompañar de una salsa de chocolate caliente o de helado aunque, como he comentado, personalmente prefiero dejarlo enfriar e ir tomando trozos tal cual. Exquisito y potente para este tiempo que llega. Lleno de energía para afrontar las largas tardes de verano.