Ingredientes

Calabaza

Small pumpkins with wood bucket

La calabaza pertenece a la familia de las cucurbitáceas, la misma a la que pertenecen el pepino, el calabacín y el melón.

Su origen es algo incierto aunque hoy en día se cultiva en todo el mundo, sobre todo en climas calurosos, ya que no resiste bien el frío ni las heladas.

Tipos de calabaza

Existen dos variedades de calabaza:

  • Las de verano, de piel fina y clara, semillas blandas y gran contenido en agua, razón por la que son bastante perecederas.
  • Las de invierno, de de piel más gruesa y menor contenido en agua, por lo que se conservan mucho más tiempo. En esta variedad se encuentra la calabaza confitera de la que se elabora cabello de ángel, tan utilizado en gastronomía como relleno de muchos productos de repostería.

Y en tercer lugar, comentar que existen otras clases de calabaza menos conocidas, como la Americana, la calabacita de Brasil, la amarilla gruesa de Paris y la verde Española.

Usos de la calabaza

El uso de la calabaza en la cocina no es demasiado popular aquí en España, en otros países la consumen mucho más y la incluyen en multitud de recetas tanto dulces como saladas. Incluso el uso de su flor está muy extendido en las cocinas de Italia, EEUU y algunos países latinoamericanos.

Gracias a su colorido, se suele incluir en las dietas infantiles y en los purés de verduras.

De todas formas hay que destacar que su consumo es muy recomendable puesto que son ricas en vitamina A (beneficiosa para la vista), vitamina C y minerales: potasio, zinc, calcio, hierro y boro. Además, al contener mucha agua, son diuréticas, depurativas y digestivas. También son aptas para las dietas de adelgazamiento, puesto que contienen pocas calorías y casi nada de grasa.

También sus semillas se emplean en gastronomía, tostadas y saladas y para la elaboración de aceite.

En cuanto a cómo elegir las calabazas a la hora de comprarlas, hay que tener en cuenta la variedad, porque si es de las de verano, hay que elegir las de tamaño mediano, de piel brillante, suave y no dura. Contrariamente, si se trata de la variedad de invierno, hay que elegir las calabazas bien maduras, de corteza gruesa.

En ambos casos es mejor que adquiramos las que conservan su rabo, esto hace que mantengan mejor la humedad.

Por supuesto, hemos de hacer mención al uso ornamental de la calabaza, que da mucho juego en decoración, por su forma y color, para crear originales objetos. Y como no, ¡quién no asocia el  tradicional Halloween  con la calabaza!