Ingredientes

Chirimoya

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La chirimoya es la fruta del árbol chirimoyo, de la familia de las Anonáceas y originario de América del Sur, concretamente de los valles interandinos de Perú.

Su piel es fina y delicada con un color que varía entre el verde claro y el verde oscuro, siendo más o menos lisa y puede presentar pequeñas protuberancias. La pulpa es blanda, cremosa, jugosa y muy dulce:  es como una mezcla de sabores que recuerda en algo a la piña, el mango, el plátano o la fresa. Si interior contiene numerosas pepitas oscuras (más o menos según la variedad) de color entre marrón y negro.

Existen numerosas variedades de chirimoyas, en España las más consumidas son las siguientes: Fino de Jete, Campas, Pacica y Boniata. También se cultivan chirimoyas procedentes de híbridos, estas clases de chirimoyo son: la Impresa, la Mammillata, Tuberculata y Umbonata.

Es una fruta muy delicada, por lo tanto la producción se dedica al mercado nacional, su transporte no es nada fácil. La época del año en que se consumen es el invierno.

A la hora de comprar chirimoyas, hay que fijarse que no tengan imperfecciones en su piel y es mejor elegir los ejemplares un poquito verdes para que acaben de madurar en casa a temperatura ambiente.

Usos y beneficios de la chirimoya

Se trata de una fruta exquisita por su agradable sabor dulce y se suele comer como fruta fresca, a cucharadas, evitando las pepitas. No hace falta acompañarla con ningún tipo de edulcorante, azúcar, miel, etc… es suficientemente dulce.

De un tiempo a esta parte se ha ido haciendo popular el incluir la chirimoya en la cocina, por esto encontramos ya bastantes recetas que la incluyen en su elaboración.

Es una fruta con un alto contenido en azúcares y proteínas, también es rica en vitaminas del  grupo B y minerales tales como fósforo, potasio, hierro y calcio. Es beneficiosa para múltiples funciones del organismo, mejora el tránsito intestinal, cuida los huesos y ayuda a la actividad muscular.