Ingredientes

Langostino

Cocktail with shrimps

El langostino (Penaeus kerathurus)  es un decápodo que pertenece a la familia de los Penaeidae. Es uno de los alimentos más antiguos de la cocina actual. Ya se preparaban desde la época de los romanos, sobre el siglo I d.C.  Es un alimento del grupo de los mariscos y está enmarcado en la rama de los crustáceos.

La carne del langostino tiene un sabor menos intenso que la de otros mariscos como la gamba o el camarón. Los podemos encontrar durante todo el año, frescos, congelados, refrigerados o incluso ya preparados. La mejor forma para obtener el máximo rendimiento nutricional, es consumiéndolo fresco, su sabor, textura y riqueza nutricional varían si no se cocina recién capturado.

Vive en zonas que no superan los 100 metros de profundidad. Durante el día y cuando el sol hace acto de presencia, los langostinos están enterrados bajo la arena pero es muy activo durante la noche.

El langostino común, es propio de nuestras costas atlánticas y mediterráneas. Destacan por su calidad, el langostino de San Lucas de Barrameda, el langostino de Vinaróz, con denominación de Origen Vinaròs y el Langostino del Mar Menor.

Propiedades y beneficios del Langostino

Del aspecto nutricional, lo más característico es su contenido en minerales y vitaminas. Los langostinos apenas aportan grasas e hidratos de carbono, de forma que su consumo está aconsejado en dietas de adelgazamiento.

Por su contenido en aminoácidos esenciales, este alimento constituye una fuente importante de proteínas de alto valor biológico, así como un aporte destacado en vitaminas del grupo B, de vitamina D y de diversas sales minerales como hierro, fósforo, yodo y, sobre todo, calcio. 

Son ricos en ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 EPA y DHA, beneficiosos para la salud cardiovascular.

Consejos

El langostino es un producto muy perecedero. A la hora de comprarlos frescos, deberemos fijarnos que su caparazón sea brillante y resistente. Rechazar los que sean blandos o que tengan un ligero olor a amoniaco, es un indicativo de que no son frescos. Deben consumirse en un par de días. Tolera bien la congelación. Admite todo tipo de preparaciones culinarias, pero hay que tener en cuenta que un exceso de cocción nos privará de degustarlo con su característica textura y su exquisito sabor.