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Laurel

laurel

El laurel es un arbusto de la familia de las lauráceas, originario de la zona mediterránea aunque se ha cultivado también en el norte de Europa desde siempre.

Sus hojas es lo que utilizamos en la cocina, como condimento. Normalmente utilizamos las hojas secas, de un sabor más suave, pues las hojas tiernas son muy amargas (se reserva su uso para los adobos con vinagre).

Su uso en gastronomía está muy extendido sobretodo en las cocinas europeas, para preparar guisos, caldos, estofados y en  platos de carnes, pescados, mariscos e incluso postres, como el arroz con leche y natillas. Su sabor es algo dulce y picante, con un toque fresco. Las hojas empleadas al cocinar, se retiran antes de servir el plato, aunque a veces se trituran para dar todavía más sabor a la comida.

Otros usos del laurel

Como dato curioso, comentar que el laurel en la antigüedad estuvo asociado al triunfo, a la victoria y tuvo connotaciones simbólicas en las culturas romana y cristiana.  Cuando Jesús entró en Jerusalén, se le recibió con palmas y laurel; los emperadores y generales romanos se coronaban con laurel, símbolo de la victoria.

Además, la madera del árbol del laurel es muy dura, por lo que se ha utilizado mucho en Andalucía para trabajos artesanales, herencia de las tradiciones árabes.

Como propiedades medicinales del laurel cabe destacar que ayuda a la digestión, pues es tónico estomacal que estimula el apetito y es carminativo (ayuda a expulsar gases y disminuye los cólicos y las flatulencias).

Aunque hay que llevar cuidado con la planta del laurel, pues su contacto puede producir dermatitis y sobretodo no confundirla con el laurel real (su forma se parece mucho), pues éste es tóxico.