Salsas

Salsa de tomates casera

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La salsa de tomates casera, también conocida como tuco en muchos países, es el punto de partida para acompañar cualquier plato de pastas. Esta es una muy tradicional en varias regiones italianas y que se ha expandido inevitablemente al resto del mundo. Cada familia podríamos decir que tiene su propio truco para esta clase de salsas, que son habitualmente de cocción lenta y prolongada. Muchos varían las especias, la preparación o añaden algún elemento sorpresa para darle un toque personalizado. Demás está decir, puedes hacer lo mismo en tu casa.

Ingredientes:

  • Un kilo y medio de tomates perita
  • Dos cebollas grandes
  • Un pimiento rojo
  • Una zanahoria
  • Un vaso de vino tinto
  • Medio kilo de carne de ternera (corte para guisar)
  • Aceite de oliva
  • Sal, pimienta, salvia y tomillo

Preparación:

Debes comenzar pelando los tomates, acaso la parte más engorrosa de la cuestión. Pon agua a hervir, hazle una cruz a cada tomate en sus extremos con un cuchillo y sumérgelos unos segundos en el agua hirviendo para luego pelarlos bajo el grifo. También quítales las semillas y córtalos en cubos pequeños.

Luego tienes que picar finamente la cebolla, al igual que el pimiento y la zanahoria. Coloca todos los ingredientes en crudo (incluso la carne cortada en cubos grandes) en una cacerola y comienza a hervir, añadiendo un vaso de vino y la cantidad de agua que necesites. Condimenta con sal, pimienta, especias y un chorro de aceite de oliva.

Tendrás que dejar la salsa cociendo durante aproximadamente unas dos horas. Ese será tiempo suficiente como para que los sabores estén muy bien integrados y además quede la carne bien tierna. Sólo tendrás que cocinar tu pasta favorita y servir con esta salsa para el deleite de la concurrencia.

  • http://blogRecetas cocina sana

    Es para re-saturarse que le metan caldo de todo mejunge habido y por haber.
    Horrible el gusto que dan los caldos ya que no son CHICHA ni LIMONADA,aj.
    Gracias a ustedes por no prenderse en el negocio del calderío impuesto a toda costa.