Salsas

Salsa putanesca

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Existen comidas con historias bastante curiosas y casuales. Podría decirse incluso que buena parte de los platos tradicionales tienen a sus espaldas varias cuestiones azarosas o cuanto menos llamativas. Este, por supuesto, es el caso de la salsa putanesca, un acompañamiento muy común para las pastas proveniente del sur de Italia. Resulta que su nombre no es para nada arbitrario: las encargadas de concebir esta magnífica receta fueron las trabajadoras del sexo, que se levantaban tarde, ya que habían estado toda la noche trabajando y, cuando llegaban al mercado, tenían que llevarse lo poco que quedaba y que no siempre era de la misma clase. Así es como un poco de cada cosa terminó configurando una salsa exquisita e ideal para acompañar macarrones, espaguetis o cualquier pasta que se te antoje.

Ingredientes:

  • Tres tomates
  • Cuatro dientes de ajo
  • Dos o tres filetes de anchoa
  • Una berenjena pequeña
  • Un buen puñado de aceitunas negras
  • Algunas alcaparras
  • Una guindilla
  • Un ramillete de albahaca
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación:

Comienza pelando los tomates y quitándoles las semillas. Una vez que ya lo has hecho, córtalos en concassé, cubeteados. Corta los ajos en rebanadas y la berenjena en cubos. Pon a calentar aceite de oliva en una sartén y dora los ajos, incorporando los tomates y las berenjenas cuando estén algo dorados, sin permitir que se quemen.

Mientras tanto, y cuando ya haya comenzado a cocinarse, añade las anchoas picadas, las aceitunas en rebanadas, la guindilla en tiras y las alcaparras, condimentando además con sal y pimienta. Esta es una salsa que no necesita de demasiada cocción, ya que son todos ingredientes frescos y es bueno consumirla así. Es por esto que cuando veas que el tomate ya está hecho “salsa” y todos los elementos bien integrados puedes apagar el fuego y llevar a la mesa.

Por supuesto, para ese momento ya tendrás que tener tu pasta cocida. Coloca una buena cantidad de hojas de albahaca picadas justo antes de servir, para que se conserven bien frescas y sabrosas. Como te hemos dicho, esta es una salsa que puedes adaptarla al tipo de pasta que gustes, aunque yo peculiarmente recomiendo los espaguetis o macarrones y no tanto las pastas rellenas. ¡Ah! Infaltable: una generosa ración de parmesano o pecorino rallado antes de servir. Y a disfrutar esta receta que las muchachas sicilianas nos dejaron para la posteridad.

  • JOB4871

    MUY CLARO GRACIAS

  • Marta Morales

    Una maravilla. mañana sorprenderë a mi familia. Un beso desde Villa Bonich, barrio de inmigrantes italianos de San Martin Bs as