Salsas

Salsas originales para pastas

salsas-originales-para-pastas.thumbnail

Las pastas son uno de los platos preferidos por muchos a la hora de inclinarse por una cocina tradicional. Lo cierto es que, muchas veces, las variantes se tornan escasas y terminamos recurriendo siempre a la salsa de tomate, a la salsa bechamel o a alguna crema sencilla. Pero, en realidad, las pastas soportan cualquier tipo de agregados e incluso se puede jugar a modificar algunas recetas tradicionales para obtener nuevas combinaciones de sabores. Aquí te proponemos tres interesantes maneras de comer pastas de una manera no tan tradicional.

Pesto de rúcula

¿Has intentado alguna vez hacer un buen pesto de rúcula? Esa interesante hoja verde puede darte una excelente alternativa para esta salsa tradicional. Reemplaza la albahaca por rúcula, licúa con un poco de aceite de oliva, añade unos dientes de ajo, unos piñones y termina con queso parmesano rallado. Un buen plato de espaguetis con este pesto será toda una maravilla, en donde descubrirás lo bien que queda el sabor seco de la rúcula con las pastas.

Vegetales salteados para tu plato de pastas

Muchas veces la solución está mucho más cerca de lo que creías. ¿No tienes ganas de comer esos espaguetis nada más que con mantequilla? ¿Quieres ponerle un poco más de alegría a ese tímido plato de macarrones? Pues entonces, nada mejor que revisar que tienes entre las verduras. Un puerro, un pimiento, algunos dientes de ajo, una zanahoria, un calabacín o unos echalotes pueden darle un vuelco totalmente diferente al plato. Incluso cosas mucho más sencillas como una lata de guisantes pueden cambiarte ese plato de pastas. Recomiendo particularmente un salteado de vegetales “a la oriental”: un poco de ajo, brotes de soja, zanahoria en juliana, un poco de parte verde del calabacín, pimientos de varios colores y salsa de soja para coronar.

Intenta con diferentes carnes

Todo tipo de carnes pueden ayudarte para preparar una buena salsa para tus pastas. El cerdo queda muy bien con las setas, un poco de nata, tocino y nueces para una potente salsa invernal. Los langostinos van de maravillas para recetas más sofisticadas, como pueden ser unos ravioles. También puedes intentar con calamares, que son económicos y van perfecto con varias pastas. E incluso puedes usar su tinta para darle color. También puedes emplear algo mucho más sencillo como una lata de atún para preparar una salsa con un poco de tomate, pimiento, cebolla y aceitunas. Como has visto, sólo es cuestión de pensar un rato y buscar variantes.