Aperitivos

Scotch ale, una interesante cerveza colorada

pint of red beer

El mundo de las cervezas se ha diversificado saludablemente. Hoy por hoy, el refinamiento que han alcanzado multitudes de cervezas en todo el mundo es notable.

Y es por esto que esta noble bebida ya ha dejado de ser tenida en cuenta como dentro de un rango menor a la hora de escoger algo para tomar. Ya se habla de maridajes entre diferentes estilos y platillos, como así también el público está más familiarizado con las distintas variantes. Una de ellas es la scotch ale, una interesante cerveza colorada.

Generalmente las scotch ales, que provienen de la familia de las pale ales, tienen un bonito equilibrio entre las maltas caramelos y un cierto tostado, además de una presencia de lúpulos que genera un contraste entre el amargor y los dulces de las maltas. El cuerpo suele ser de medio a alto (de acuerdo al estilo), el aroma suave, con matices de cereal y con algunos toques frutados, mientras que es claramente identificable por sus matices rojizos-cobrizos, con algunos toques de rubí.

También dentro de las scotch ales hay algunas que se destacan por su potencia y su alto contenido alcohólico. Se trata de las barley wine (la Sierra Nevada es uno de los máximos exponentes dentro del mismo) y las wee heavy, dos variantes con ciertas similitudes, que reducen el valor de lúpulos en su contenido y enaltecen el contenido de azúcares y cereales para lograr una consistencia robusta y un espíritu licoroso.

Las scotch ale más suaves, con una graduación alcohólica que oscile entre los 5 y los 7 grados, con su característico color rojizo-cobrizo y su equilibrio de amargos y dulces tostados, pueden ir de genial manera con platos agridulces, algunos de cocina china e incluso un buen cerdo. Las más robustas, como la barley wine o la wee heavy, pueden ir mucho mejor a la hora del postre o con un buen cigarro.